Alvarismo dictatorial

La agenda mediática nacional y el discurso político de grandes medios de comunicación, los maneja un anciano trapecista de la justicia, desde una guarida en Llanogrande.

Opina - Política

2020-05-21

Alvarismo dictatorial
 
 
Columnista:
 
Santiago Jaramillo Botero
 

Soy testigo de primera de gran parte del funcionamiento de la doctrina de Álvaro y su filial y escudo político mal llamado “Centro Democrático” del cual fui honorablemente expulsado. ¡Fue como ganarme un Nobel, tamaña dignidad, eternamente agradecido con Álvaro!

Cuando una estructura política liderada por una sola persona desde el legislativo de Colombia, articula las fuerzas del Poder Ejecutivo para inmiscuirse en actos de “inteligencia ilegal” es emular cualquier acto de un régimen dictatorial, como lo devela claramente la historia y los métodos de ultraderecha.

En un dos por tres, volvimos 3 lustros atrás y full copy paste, revivimos a María del Pilar Hurtado y el extinto DAS con las chuzadas del Gobierno de Álvaro, ahora vemos cómo el Ejército colombiano es la filial o las “S.S” del Centro Democrático, militancia política que desde el escudo, muestra en la silueta el ego de un ser pequeño y sin corazón, que va más allá de la mano dura, para cometer crímenes que ya están sobreinvestigados y permanentemente relegados y archivados “misteriosamente”.

Le toca en 2020 ser conejillo de Indias al exgeneral Nicasio Martínez, sobre quien recae ya una investigación y, seguramente, pagará como peón de un ajedrez todo el episodio de “Chuzadas 2.0”.

La agenda mediática nacional y el discurso político de grandes medios de comunicación, los maneja un anciano trapecista de la justicia, desde una guarida en Llanogrande. El mundo en plena crisis sanitaria y desde la caballeriza más escoltada del Oriente de Antioquia, se gesta la pertinente misiva de llevar al Congreso la postulación del carriel antioqueño como patrimonio nacional, haría bien Álvaro en tiempos de paz desmontar el esquema de seguridad propio, que le cuesta a los colombianos cerca de 20 000 millones de pesos al año e intervenir en el Senado sobre el surgimiento de grupos paramilitares desde el inicio del Gobierno del Centro Democrático, filial legal del nocivo alvarismo.

Demuestra Álvaro, gobernando a Colombia desde el Senado, las posturas de derecha doblegadas al statu quo, a la banca, a la élite, dando salvavidas para empresas extranjeras y cuchillo a la clase popular colombiana. Salvar a Avianca, a los bancos, a las EPS, a las estructuras piramidales de grupos económicos oligarcas, sin pensar en el constituyente primario, que es sin ninguna duda su accionista totalitario.

Hassan Nassar fue la culebrilla que más atacó desde los medios al Gobierno Santos, ¡Oh sorpresa revisar sus trinos de aquella época que son un ataque directo a todo lo que él ejecuta desde el Gobierno central, escupiendo para arriba y sin moverse por favor!

La “Ñeñepolítica” es un episodio también que se le adjudica al alvarismo, que en campaña presidencial de Iván Duque, recibió dineros del narcotráfico en La Guajira; célebres son las fiestas vallenatas con los terratenientes y políticos del CD,  porque Duque es el que es, sin duda alguna lo es, es el “narcocassette  2.0” que trajo de nuevo la toma de decisiones en el Estado de estructuras ilegales sometidas al narcotráfico. Marta Lucía Ramírez es la 2 y no se quedó atrás, siguiendo por la línea blanca se le imputan nexos con el capo “Memo Fantasma” y ella toda asustada llorando por esos hechos en medios nacionales, ¡qué pesar!

 

( 1 ) Comentario

  1. Que miseria de escrito. Escribe con dolor , resentimiento y nostalgia. Por favor, denle su pastilla!!!
    Alvaro Uribe es el mejor colombiano que ha existido y existe !!!

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Santiago Jaramillo Botero
Exconcejal de Medellín.